Nuestro equipo de Ingenieros Industriales colegiados son especialistas en la elaboración, puesta en marcha y seguimiento de Planes de Emergencia y Autoprotección, habiendo realizado planes para industrias peligrosas, almacenamientos químicos, colegios, residencias, etc..
Se entiende como autoprotección al conjunto de acciones y medidas dirigidas a prevenir y controlar los riesgos sobre las personas y los bienes, para dar respuesta adecuada a las posibles situaciones de emergencia y a garantizar de este modo la integración de estas actuaciones con el sistema público de protección civil. Estas acciones y medidas deben ser adoptadas por los titulares de las actividades, públicas o privadas, con sus propios medios y recursos, dentro de su ámbito de competencia.
DEFINICIÓN DE PLAN DE EMERGENCIAS (PE)
Mientras que el plan de autoprotección que establece unos criterios básicos de actuación del personal, para una rápida y ordenada actuación, en función del tipo de emergencia, el plan de emergencias responderá, pues, a las preguntas ¿qué se hará?, ¿cuándo se hará? ¿cómo y dónde se hará? y ¿quién lo hará?. Debe contemplar actuaciones o consignas dirigidas a prevenir potenciales situaciones de emergencia.
CENTROS QUE DEBEN DE TENER UN PLAN DE AUTOPROTECCIÓN
Determinados centros de trabajo que por su actividad pueden dar origen a una situación de emergencia, están obligados por el RD 393/2007, Norma Básica de Protección, a disponer de un Plan de Autoprotección (PA). Aquellos centros de trabajo que cumplan los requisitos de actividades contempladas en el punto 2 del Anexo I del RD 393/2007, Norma Básica de Autoprotección, deberán tener confeccionado un Plan de Autoprotección. Por tanto, aquellos centros de trabajo cuyas actividades sean de tipo sanitario, docente, residencial público, almacenamiento u otro tipo de actividad, si reúnen una serie de características en relación con su altura, ocupación, número de camas, número de ocupantes que no puedan realizar la evacuación por sus propios medios, deberán contar con un plan de autoprotección.
OBJETIVOS DEL PLAN DE AUTOPROTECCIÓN O DEL PLAN DE EMERGENCIAS
Garantizar la adopción de medidas destinadas a la prevención y control de riesgos en su origen, así como la actuación inicial en las situaciones de emergencia que pudieran presentarse. De esta manera, en el caso de que se produzca una situación extrema de riesgo (incendio, explosión, fugas de contaminantes químicos, amenaza de bomba, enfermedad grave repentina, etc.), cada trabajador del centro sabrá lo tiene que hacer en cada instante, sin tener un momento de duda o vacilación.
Para más información visita: http://www.seguridadcontraincendios.com/planes-de-emergencia-y-autoproteccion.html
El sistema consta de un recipiente inoxidable y una tubería canalizadora ambas permanentemente presurizadas para poder dar una respuesta instantánea en caso de fuego. El sistema, adicionalmente, va equipado con un manómetro para verificar el estado de presurización. El sistema es autónomo, sin necesidad de fluido eléctrico para su funcionamiento y quedando activado las 24h del día, con o sin personal ya que muchos los incendios son producidos con el local vacío a causa de brasas mal apagadas, freidoras que quedan conectadas, etc.
El sistema funciona de la siguiente manera:
- El agente extintor se libera cuando el fusible térmico alcanza una temperatura de 93ºC. El componente acuoso permite una extinción rápida y una inmediata refrigeración de la zona, mientras que el espumógeno crea una capa uniforme que evita la reactivación del fuego.
- Los componentes del sistema son totalmente inocuos en presencia humana y su contaminación medioambiental es nula por utilizarse como materias primas nitrógeno, agua y espuma biodegradable.
- Es de tamaño muy reducido y de bajo coste, requiere una instalación muy simple, en comparación con otros productos que utilizan agua nebulizada o gases, por ejemplo.
- Su mantenimiento anual después de su instalación es muy sencillo, requiere el mismo tratamiento que un extintor convencional a diferencia de otros sistemas que incluyen central de detección o dispositivos electrónicos.
- Al ser la presión de trabajo tan baja (entre 11 y 15 bares, dependiendo de las dimensiones de la tubería), se reduce el riesgo en su manipulación y también notablemente la posibilidad de que haya fugas; ha sido ideado de modo que una vez instalado no interfiera en el trabajo diario de la cocina.
- El residuo que queda en caso de disparo (agua + espuma) no es corrosivo y de fácil limpieza, permitiendo que la cocina quede nuevamente operativa en pocos minutos.
Para más información solicite su auditoria y visitas gratuitas. Llama al 91.808.81.29










